Noticias
Atrás Declaración institucional. En el 40º aniversario del asesinato de Inaxio Asteasuinzarra
25·09·2025
El vecino de esta localidad Inaxio Asteasuinzarra Pagola Beltza fue asesinado con arma de fuego por los GAL en el bar del hotel Monbar de Baiona el 25 de septiembre de 1985.
Estando refugiado en Baiona, el 24 de septiembre de 1985, su amigo Agustin Irazustabarrena recibió el certificado de refugiado político. Para celebrarlo, Asteasuinzarra acudió con otras personas refugiadas al bar del hotel Monbar.
Después, entraron los mercenarios del GAL, que comenzaron a disparar contra las personas refugiadas. Junto a Asteasuinzarra, fueron asesinados Agustin Irazustabarrena y Jose Mari Etxaniz; Xabin Etxaide falleció más tarde en el hospital, a consecuencia de las heridas. Dos días después, se organizaron protestas y una huelga general en Gipuzkoa. En el Ayuntamiento de Hernani, en pleno extraordinario, representantes de todos los partidos políticos condenaron el atentado de los GAL.
Tras el atentado, la policía francesa detuvo a los mercenarios marselleses Pierre Frugoli y Lucien Mattei. El tribunal de Pau condenó a ambos a cadena perpetua y la fiscalía aconsejó que la condena de Mattei no excediera de 18 años. En 1989, la condena de Frugoli fue reducida a 20 años. Nunca se investigó la identidad del resto de los implicados en el tiroteo.
Los dos acusados confesaron haber sido reclutados por los servicios secretos españoles, y citaron los nombres Francis y Miguel. Bajo el nombre de Francis fue reconocido el subcomisario de Bilbao, José Amedo. En cuanto a Miguel, la fiscalía consideró que se trabata de Michel Domínguez, un policía español de origen francés que había trabajado con Amedo.
En el caso del proceso judicial español, en marzo de 1991, la causa vinculada al atentado del hotel Monbar contra Amedo y Domínguez quedó suspendida por falta de pruebas. En noviembre de 1994, el juez Baltasar Garzón volvió a poner en marcha la causa, en la que fueron imputados el que fuera gobernador civil de Bizkaia y secretario de Estado de Seguridad, Julián Sancristóbal; el ex director de los servicios secretos Juan Alberto Perote y el que fuera jefe de la brigada antiterrorista, Francisco Álvarez. Todos ellos negaron las acusaciones en su contra. En octubre de 2001 se volvió a cerrar el caso alegando que no había suficientes pruebas.
El asesinato de Inaxio Asteasuinzarra Pagola Beltza vulnera el derecho a la vida, tal y como establece el derecho internacional de los Derechos Humanos.
Todas las personas que han sufrido violaciones graves de sus derechos humanos tienen derecho a la verdad, a la justicia, a la reparación y a formar parte de la memoria, tal y como establecen los Principios y Directrices básicos sobre el derecho de las víctimas de las violaciones de las normas internacionales de Derechos Humanos y a interponer recursos y obtener reparaciones, aprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 16 de diciembre de 2005.
Por lo tanto, partiendo de esta corresponsabilidad institucional, es voluntad de este Ayuntamiento hacer una política pública de la memoria a través de la cual se cumpla el derecho a la verdad, a la justicia, a la reparación y a formar parte de la memoria. Y eso se materializa en esta declaración institucional de reconocimiento a Inaxio Asteasuinzarra Pagola Beltza porque le arrebataron lo más preciado: la vida.
En el informe sobre víctimas de vulneraciones de derechos humanos derivadas de la violencia de Estado, publicado el 24 de junio de 2008 por la dirección de Derechos Humanos del Gobierno Vasco se recoge el caso de Asteasuinzarra en la lista de víctimas de atentados.
Hoy, en el 40º aniversario del asesinato de Inaxio Asteasuinzarra Pagola Beltza, realizamos esta declaración institucional individualizada de reconocimiento. Hacemos una mención especial a su familia y al sufrimiento añadido que han llevado. Queremos acercarnos a la familia con responsabilidad, verdad y empatía.
Nuestro deseo es que esta declaración sea un exponente unitario de todas las voces políticas, que sea una muestra de solidaridad y humanidad ante la injusticia cometida con Inaxio Asteasuinzarra Pagola Beltza y, que desde nuestra responsabilidad como institución pública, sea una reflexión para el reconocimiento y la reparación.
La memoria debe construirse respetando los derechos y rechazando las vulneraciones. Por eso, es deseo y compromiso de este Ayuntamiento seguir trabajando para reconocer y reparar todas las vulneraciones sufridas por la ciudadanía de Hernani en cualquier momento de nuestra historia y de nuestro pasado reciente.
El pasado no puede ser excusa para no recorrer el camino de la convivencia. Esperamos que este comportamiento promueva una cultura de paz y de derechos humanos, y asiente unas bases sólidas para seguir construyendo un futuro basado en la paz y la convivencia democrática en Hernani.


