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La escultura "Sustraiak", de Gotzon Huegun dará la bienvenida a quienes entren a Hernani por Txantxilla

La escultura Sustraiak, que se erige a un lado de la rotonda de Txantxilla, dará la bienvenida, a partir de hoy, a todas y cada una de las personas que entren en Hernani. La restauradora Regina Gómez-Cruzado ha unido la multitud de piezas en la que se había convertido el azulejo esmaltado en el que ponía Hernani, datado de 1922, y Gotzon Huegun ha creado una estructura de madera para darle cuerpo y convertirlo en una obra de arte.

22·12·2022


PIE DE FOTO (desde la izquierda): Juantxo Morcillo, ciudadano que ha colaborado en la conservación del letrero; Ricardo Crespo (concejal del PSE); Lourdes López (concejala de Elkarrekin-Podemos); Andoni Amonarraiz (concejal de EAJ-PNV); Xabier Lertxundi (alcalde); Regina Gómez-Cruzado restauradora del azulejo; Koro Etxeberria (concejala de Cultura); Gotzon Huegun creador de la escultura.

En 1921, la Comisión de Caminos de la Diputación Provincial de Gipuzkoa invitó a los ayuntamientos de la provincia que tenían carretera a colocar rótulos indicadores de esmalte de 1,50 x 0,50 metros con el nombre del municipio.

El Ayuntamiento de Hernani aceptó la propuesta y, tras realizar diversas gestiones, Dolores de Berasategui, propietaria de la casa nº 6 de Barrio Liceaga, autorizó en abril de 1922 la colocación de un rótulo denominado “Hernani” en la fachada de dicha casa (casa Paisac, luego calle Lizeaga nº 11).

Este rótulo ha perdurado aproximadamente un siglo en la fachada de la casa Paisac, aunque durante muchos años pasó desapercibido y llegó a perder su significado original al cambiar la dirección del tráfico en la calle Lizeaga (Tellerigain se convirtió en el acceso al municipio).

Cuando este edificio fue derribado se perdió la pista al azulejo. Después de buscarlo durante un tiempo, el Ayuntamiento encontró los restos del rótulo en casa de un vecino. Estaba hecho trizas, pero gracias a la labor de restauración de Regina Gómez-Cruzado, se recuperó el rótulo. Mientras tanto, el Ayuntamiento propuso al artista Gotzon Huegun que creara una obra a partir de ese azulejo. Una vez restaurado el rótulo, Huegun comenzó a crear la obra.

“La pregunta surge tras la renovación del cartel cerámico de Hernani de principios del siglo XX. Una vez desaparecido el lugar donde se encontraba, ¿qué se puede hacer? La propuesta está ligada al arte, es decir, situar el cartel histórico dentro de una obra de arte, dotarle de presencia estética, emocional e incluso informativa, para que cobre un nuevo punto de vista”, explica Huegun.

Características del trabajo Sustraiak

“Se genera alrededor del cartel un espacio de ocho traviesas de madera, en los que se aprecian formas orgánicas con aspecto de manzana”. Huegun explica por qué ha elegido la imagen de la manzana. “Por un lado, por ser una actividad de gran importancia en el territorio de Hernani, que ha llegado a nosotros de generación en generación. Por otra parte, porque simbólicamente la sensación que nos produce la manzana en el imaginario colectivo es relajante y saludable”, añade.

En cuanto a la ubicación, se ha elegido una entrada al pueblo de Hernani para colocar el cartel, “porque, aunque se trate de una obra de arte, su función principal es informativa”, argumenta el artista. Por lo tanto, “se ha optado por situarlo en un lado de la rotonda de Txantxilla, donde tanto en coche como a pie, la gente que pase por allí pueda disfrutar la obra y hacerla suya”.

El título de la obra es Sustraiak, porque, según Huegun, “es una imagen metafórica que se crea en torno al rótulo, porque es un manzano, y la raíz, aunque es un elemento que no vemos, le da su lugar o su presencia”.